martes, 8 de septiembre de 2009



Ademais de aprender Espanhol também adquirirá experiências sobre a forma de vida, costumes, linguagem coloquial, a natureza ,o ambiente, a ecologia; a literatura, o cinema, as festas mais famosas, etc. Aprofundará em áreas temáticas relacionadas com a cultura hispânica e enriquecerá o vocabulário: a identidade cultural e os estereótipos; os hábitos de estudo e trabalho; a imprensa e a publicidade; as instituições bancárias; as rotas turísticas, viagens e serviços.
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Sube a nacer conmigo hermano. (Jaivas - Pablo Neruda)






70 años del mejor poema de Neruda.




"Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema,
que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie"

Pablo Neruda




A finales de julio de 1939, Delia del Carril, pintora y grabadora bonaerense, vinculada a lo más granado de la intelectualidad argentina y española, junto a su esposo, veinte años menor que ella, el poeta Pablo Neruda y el diplomático chileno Carlos Morla Lynch, se abocaron a la ardua tarea de articular el forzoso viaje de dos mil setenta y ocho (1200 hombres, 418 mujeres y 460 niños) refugiados republicanos de la Guerra Incivil Española, hacia Chile, desde donde el Presidente del Frente Popular, Pedro Aguirre Cerda impulsó la traída de españoles, sorteando no pocas dificultades y la oposición de los sectores reaccionarios de siempre, Iglesia chilena incluida, que miraban con temor aquella inmigración de “peligrosos revolucionarios”.
A comienzos de agosto de 1939, en el muelle de Trompeloup, una abigarrada multitud de parientes y amigos despedía a los refugiados que lograron escapar de las garras de Franco, abandonando como pudieron los virtuales campos de exterminio a donde fueran hacinados por los demócratas franceses que luego iban a ser invadidos por las nazis, pero que dieron la espalda a la lucha libertaria de la República Española.
Al subir al barco, los pasajeros de aquel precario paquebote de bandera canadiense, recibieron una colchoneta, una manta, dos sábanas, una almohada y una pequeña bolsa con productos para la higiene personal, junto a una tarjeta de colores para racionar los turnos de comida durante la interminable travesía. A los niños se les entregaron maletines con material escolar y lápices de colores para que pudieran dibujar, con un folleto en el que se reseñaba la historia de aquel país remoto llamado Chile, describiendo su geografía y explicando los conceptos jurídicos principales de su Constitución republicana. También incluía un saludo de bienvenida, redactado por el propio Neruda, subrayando el afecto con que se les recibiría.
El país de Chile sonaba extraño para aquellos refugiados españoles que nunca habían oído hablar de él. Muchos preferían embarcarse a México o a la conocida y próspera Argentina, pero el gobierno trasandino de entonces inclinaba sus simpatías por el franquismo triunfante, al que miraba como una suerte de aliado ideológico. Para muchos historiadores, la guerra de España fue un desgarrador preludio de la Segunda Guerra, que estalló sólo meses después de terminado el conflicto ibérico. Más de 500 mil españoles lograron cruzar la frontera y comenzar una amarga aventura de destierros.
En uno de sus célebres diarios, “Para nacer he nacido”, Pablo Neruda, artífice de ese “poema navegante” que fue el Winnipeg, junto a Delia del Carril y a Carlos Morla Lynch, rememora:

“Me gustó desde un comienzo la palabra Winnipeg. Las palabras tienen alas o no las tienen. La palabra Winnipeg es alada. La vi volar por primera vez en un atracadero de vapores, cerca de Burdeos. Era un hermoso barco viejo, con esa dignidad que dan los siete mares a lo largo del tiempo...
“Ante mi vista, bajo mi dirección, el navío debía llenarse con dos mil hombres y mujeres. Venían de campos de concentración, de inhóspitas regiones del desierto. Venían de la angustia, de la derrota y este barco debía llenarse con ellos para traerlos a las costas de Chile, a mi propio mundo que los acogía. Eran los combatientes españoles que cruzaron la frontera de Francia hacia un exilio que dura más de 30 años. “Yo no pensé, cuando viajé de Chile a Francia, en los azares, dificultades y adversidades que encontraría en mi misión. Mi país necesitaba capacidades calificadas, hombres de voluntad creadora. Necesitábamos especialistas.
“Recoger a estos seres desperdigados, escogerlos en los más remotos campamentos y llevarlos hasta aquel día azul, frente al mar de Francia, donde suavemente se mecía el barco Winnipeg, fue cosa grave, fue asunto enredado, fue trabajo de devoción y desesperación.
“Mis colaboradores eran una especie de tribunal del purgatorio. Y yo, por primera y última vez, debo haber parecido Júpiter a los emigrados. Yo decretaba el último Sí o el último No. Pero yo soy más Sí que No, de modo que dije siempre Sí.
“Estábamos ya a bordo casi todos mis buenos sobrinos, peregrinos hacia tierras desconocidas, y me preparaba yo a descansar de la dura tarea, pero mis emociones parecían no terminar nunca. El gobierno de Chile, presionado y combatido, me instaba en un telegrama a cancelar el viaje de los emigrados.

“Hablé con el Ministerio de Relaciones Exteriores de mi país. Era difícil hablar a larga distancia en 1939. Pero mi indignación y mi angustia se oyeron a través de océanos y cordilleras y el Ministro se solidarizó conmigo Después de una crisis de gabinete, el Winnipeg, cargado con dos mil republicanos que cantaban y lloraban, levó anclas y enderezó rumbo a Valparaíso.”

Documental Canal 33 (catalán-español)

Ruta del Winnipeg





Más informaciones:


El Winnipeg, un poema que surcó mares y océanos

La verdadera historia del Winnipeg en Chile

El rescate de Neruda El País - 08-01-2006

ROSER BRU




Esta gráfica corresponde al afiche de una película que fue filmada a bordo del “Winnipeg” y cuyo rodaje finalizó pocas semanas antes de su travesía a Chile con 2365 refugiados españoles que fueron rescatados por Pablo Neruda en 1939.




Brasil y la guerra civil.


La poesía comprometida de Drummond.


"Noticias de España". Drummond construye un monólogo en el cual se pregunta y se contesta a sí mismo:


A los barcos que regresan marcados del negro viaje,/a los hombres que en ellos vuelven con cicatrices en el cuerpo o de cuerpo mutilado,/pido noticias de España/... Nadie las da./O silencio asciende mil brazas y se cierra entre las sustancias más duras./Hirto silencio de muro, de paño abafando la boca, de piedra apabullando ramos,/y seco y desaseado silencio en el que si escucha vaciar como en el fondo de la mina un caldo grosero y rojo/... cansado de vana pregunta, harto de contemplación,/quisiera hacer del poema no una flor: una bomba y con esa bomba romper el muro que envuelve España.


Himno Repúblicano a Luis Carlos Prestes (Ver blog de Pablo Neruda)





HIMNO A CARLOS PRESTES

Escrito en el año 1935, fué entregado por los "Coros Proletarios" a la
madre del gran antifascista brasileño Luis Carlos Prestes, cuando de paso
por Madrid recibía el más vivo homenaje de simpatía y solidaridad de
nuestro pueblo. (Carlos Palacio, "Colección de Canciones de Lucha")

La música de esta composición se utilizó para la Marcha de las
Brigadas Internacionales.


HIMNO A CARLOS PRESTES
Texto: Armand Guerra
Música: Carlos Palacio y Rafael Espinosa
Las semillas rebeldes ya se extienden
por los pueblos y aldeas del Brasil.
Ni la cárcel, ni el yugo, ni el martirio
lograran apagar la voz viril.
Ni la cárcel, ni el yugo, ni el martirio
lograrán apagar la voz viril.
EI pueblo brasileño
forma sus huestes
al son de la llamada
de Luis Carlos Prestes.
Pueblo fiel, que estuviste adormecido,
se acabó tu existencia esclavizada.
¡Ayudemos al Pueblo brasileño
que se apresta a librar la gran batalla!
¡Ayudemos al Pueblo brasileño
que se apresta a librar la gran batalla!
EI pueblo brasileño
forma sus huestes
al son de la llamada
de Luis Carlos Prestes.
Socorramos al héroe brasileño
que, luchando al frente de sus huestes,
conquistó el corazón de todo un pueblo.
¡Viva el «líder» Luis Carlos Prestes!